El Partido Socialista, representado por sus
delegados reunidos en Congreso Afirma:
Que la clase trabajadora es oprimida y explotada
por la clase capitalista gobernante.
Que ésta, dueña como es de los medios de
producción y disponiendo de toda la fuerza del
Estado para defender sus privilegios, se apropia
de la mayor parte de lo que producen los
trabajadores y les deja sólo lo que necesitan
para poder seguir sirviendo en la producción.
Que por eso, mientras una minoría de parásitos
vive en el lujo y la holgazanería, los que
trabajan están siempre en la inseguridad y en la
escasez, y comúnmente en la miseria.
Que en la República Argentina, a pesar de la
gran extensión de tierra inexplotada, la
apropiación individual de todo el suelo del país
ha establecido de lleno las condiciones de la
sociedad capitalista y dependiente.
Que estas condiciones están agravadas por la
ineptitud y rapacidad de la clase rica, y por la
ignorancia del pueblo.
Que la clase rica, mientras conserve su libertad
de acción, no hará sino explotar cada día más a
los trabajadores, en lo que la ayudan la
aplicación de las máquinas y la concentración de
la riqueza.
Que, por consiguiente, o la clase obrera
permanece inerte y es cada día más esclavizada,
o se levanta para defender desde ya sus
intereses inmediatos y preparar su emancipación
del yugo capitalista.
Que no sólo la existencia material de la clase
trabajadora exige que ella entre en acción, sino
también los altos principios de derecho y
justicia incompatible con el actual orden de
cosas.
Que la libertad económica, base de toda otra
libertad no será alcanzada mientras los
trabajadores no sean dueños de los medios de
producción.
Que la evolución económica determina la
formación de organismos de producción y de
cambio cada vez más grandes, que en grandes
masas de trabajadores se habitúan a la división
del trabajo y a la cooperación.
Que así, al mismo tiempo que se aleja para los
trabajadores toda posibilidad de propiedad
privada de sus medios de trabajo, se forman los
medios materiales y las ideas necesarias para
sustituir el actual régimen capitalista con una
sociedad en que la propiedad de los medios de
producción sea colectiva o social, en que cada
uno sea dueño del producto de su trabajo, y a la
anarquía económica y al bajo egoísmo de la
actualidad suceda una planificación científica
de la producción y una elevada moral social.
Que esta revolución resistida por la clase
privilegiada, puede ser llevada por la fuerza
del proletariado organizado.
Que mientras la burguesía respete los actuales
derechos políticos y los amplíe por medio del
sufragio universal, el uso de esos derechos y la
organización de la resistencia de la clase
trabajadora serán los medios de agitación,
propaganda y mejoramiento que servirán para
preparar esa fuerza.
Por tanto:
El Partido Socialista Auténtico llama al
pueblo trabajador a alistarse en sus filas de
partido de clase, y desarrollar sus fuerzas y
preparar su emancipación sosteniendo su programa
mínimo.