El Partido Socialista Auténtico (PSA),
es un partido político argentino originado
en una de las dos ramas de la más importante
división que sufrió el Partido Socialista en
nuestro país, la que se produjo luego del
Congreso celebrado en Rosario en 1958.
Para el tradicional electorado socialista la
confusión fue tremenda, ya que la división
obligaba, en un principio, a distinguir a un
grupo como PS (Secretaria Muñiz) y al otro
con el nombre PS (Secretaria Solari).
Luego vinieron los aditamentos: el primero
se llamo PS Argentino y el otro, PS
Democrático.
El Partido Socialista Auténtico es la
continuidad jurídica, histórica,
organizativa y humana del Partido Socialista
Argentino. Actualmente, integra el
Movimiento Proyecto Sur, cuyo referente es
Fernando "Pino" Solanas.
HISTORIA DEL SOCIALISMO ARGENTINO (I)
El Socialismo, como concepción del mundo,
nace con el proletariado en pleno desarrollo
de la sociedad capitalista, por obra de sus
notables teóricos: Carlos Marx y Federico
Engels, pero como aspiración social es
anterior y como rebelde inquietud humana,
más antigua todavía. Tan antigua como las
primeras formas de organización social.
Por eso es que una historia del socialismo
en la Argentina, por breve que sea, debería
comenzar en un período anterior a la
aparición de los fenómenos y luchas
sociales, porque esos fenómenos y luchas
existían con anterioridad.
LA INTUICIÓN DE ECHEVERRÍA
Esteban Echeverría fue uno de los
precursores del pensamiento socialista en la
Argentina. Establecido en París, desde 1826
hasta 1830, vivió este último año los
prolegómenos de las "jornadas gloriosas de
Junio". De regreso, influenciado por
Saint-Simon, Lerroux, Fourier, afirma en
1937, once años antes de la aparición del
Manifiesto Comunista, que "la democracia es
el régimen de la libertad, fundado en las
igualdades de clase". Más tarde, al comentar
la revolución de febrero de 1848, en
Francia, dice "El proletario trabaja día y
noche para enriquecer al propietario ocioso;
cambia el sudor de su rostro por el sustento
para él y su familia. La retribución de su
trabajo no es equitativa: apenas le basta
para alimentarse; no puede aglomerar fondo
alguno para educar a sus hijos, curarse las
enfermedades, proveer a las necesidades
imprevistas y preparar una cómoda vejez".
LA INMIGRACIÓN
Después de 1850 y como consecuencia de los
sucesos revolucionarios de 1848 llegaron a
Buenos Aires numerosos refugiados que venían
provistos de las ideas de Saint-Simon, de
Fourier, de Lerroux, de Proudhon, de Stirner,
de Blanqui, que eran conocidos por algunos
intelectuales y políticos del Río de la
Plata, Brasil y Chile, tales como
Echeverría, Alberdi, Sarmiento, Quiroga,
Rosas, Bilbao. Entre los refugiados arribó
Peyret.
Más tarde, fueron alemanes expulsados por la
vigencia de la legislación antisocialista de
Bismarck; franceses huidos tras la violenta
represión después de la derrota de la Comuna
de París 1870; italianos antisaboyanos
acérrimos y perseguidos por la Ley Crispi y
españoles republicanos y anárquicos, fugados
tras la caída de la República de Pi y
Margall. Todos en busca de un mundo mejor.
Junto a trabajadores de otras nacionalidades
y algunos pocos esclarecidos argentinos,
echaron en tierra prácticamente la simiente
de las nuevas ideas.
En 1845 se ha instalado en Buenos Aires la
primera máquina a vapor, en 1854 lámparas a
arco voltaico iluminan la Plaza de Mayo, en
1857 ha nacido el ferrocarril, que
rápidamente prolonga sus 10km. Iniciales.
Según el Registro Estadístico de Buenos
Aires, en 1853 se ha denunciado la
existencia de 743 talleres artesanales, 106
fábricas y 2008 casas de comercio.
Simultáneamente se va consolidando la
burguesía terrateniente, la que más tarde se
transformara en oligarquía ganadera en el
poder.
La inmigración acompañó la entrada de la
Argentina en el mercado capitalidad mundial.
Entre 1857 y 1900 se radicaron en el país
aproximadamente dos millones de inmigrantes,
muchos de los cuales traían en sus alforjas,
con unas pocas ropas y muchas ilusiones, el
anarquismo bukuninista, el socialismo
científico, el positivismo comtiano, las
utopías saintsimonianas, fourieristas,
owenistas y lerreuxianas: el republicanismo
garibaldino y el socialismo romántico
mazziniano. Son los exponentes de la clase
trabajadora, portadores de las nuevas ideas
de solidaridad y cooperación, que pondrán en
práctica rápidamente frente al sistema
capitalista naciente, para organizar sus
sociedades de socorros mutuos, sus centros
recreativos y de instrucción, sus
cooperativas, sus organizaciones gremiales y
de resistencia, y su partido político.
Entre 1880 y 1890 se fundan los primeros
grandes establecimientos industriales. Las
crisis económicas producen frecuentemente
desocupación y bajos salarios; las población
trabajadora se hacina en conventillos. Es
por eso que los trabajadores se organizan.
EL MOVIMIENTO OBRERO SOCIALISTA
En julio de 1871, Federico Engels escribe a
Buenos Aires informando que el Consejo
General de la Asociación de Trabajadores -
fundada en 1864- ha analizado el proceso de
la Comuna de París. Pocos meses antes, en
febrero de aquel año, en carta al Consejo
Español, Engels hace referencia a la
Sociedad Tipográfica Bonaerense, fundada en
1857. es evidente que el movimiento obrero
fundado aquí está ligado al movimiento
obrero internacional. El 28 de enero de
1872, a instancia de Augusto Monnot y Emilio
Faesch, se funda la sección francesa de la
Asociación Internacional de los Trabajadores
(AIT), que en abril tiene 89 afiliados y en
julio llega a los 273. Raimundo Wilmart la
representa en el Congreso de La Haya de
septiembre de 1872. En el informe al
Congreso, que leen Marx y Engels, señalan:
"La internacional ha ganado terreno…y
existen ramificaciones en Buenos Aires…". A
su regreso Wilmart inspira la fundación de
una sección Córdoba de la AIT.
La creación de organizaciones obreras
continuó sin prisa y sin pausa. En 1879 se
constituyó la Unión Tipográfica; en 1885 la
Sociedad Internacional de Obreros
Carpinteros, Ebanistas y Anexos; en 1886 los
Panaderos; en 1887 la Fraternidad de
Maquinistas y Foguistas Ferroviarios. En
1871 ya se ha producido la primera huelga:
es la de los tripulantes de lanchas
amarradas en el Riachuelo. En 1878 se
declara la segunda: es la de los Tipógrafos.
EL 1º DE MAYO EN LA ARGENTINA
En 1º de enero de 1882, trece emigrados
alemanes, fundan en Buenos Aires, de acuerdo
con el Partido de la Democracia Social
Alemana, el Club Alemán Worwaerts. Esta
organización llego a contar con trescientos
adherentes, editó un periódico con su nombre
desde 1896 hasta 1901, fundó la primera
cooperativa consumo, estuvo representada en
el Congreso de la Internacional de 1889 y su
existencia está íntimamente ligada a la
celebración del 1º de Mayo en nuestro país,
en 1890. Después de aquel congreso, el
Worwaerts constituyó una comisión para
establecer contacto con las demás
organizaciones obreras. En su local de la
calle Comercio (hoy Humberto 1º) noº 880, el
30 de Marzo de 1890 se proclamó el 1º de
Mayo, se constituyó un Comité Internacional
Obrero, se impulsó la creación de la primera
Federación Obrera, la edición de un
periódico y la formulación de un petitorio
al Congreso Nacional.
El 1º de Mayo de 1890, los trabajadores
convocados por el socialismo naciente
representado en el Comité Internacional
Obrero, con la asistencia de tres mil
personas, realizaron su asamblea en el Prado
Español, situado en la avenida República, la
"calle larga" de la Recoleta. Habían
manifestado así junto al movimiento obrero
mundial.
El 29 de junio de 1890, se constituye la
primera Federación de Trabajadores de la
República Argentina, que el 14 de Agosto de
1891 realiza su primer congreso. Hay cinco
sociedades representadas: Internacional de
Obreros Carpinteros, Ebanistas y Anexos;
Tipógrafos Alemanes; Oficios Varios; sección
local Chascomús; sección local Santa Fe. El
26 de julio de ese año estalla la revolución
del 90. La diferencia de actitud entre la
dirigencia revolucionaria y la dirigencia
obrera -que tres meses antes se habían
expresado en el Prado Español-es evidente:
la primera plantea la democratización
política sin atender a los problemas
sociales; la segunda reclama
reivindicaciones obreras sin atender a los
problemas políticos. El 12 de diciembre
aparece El Obrero, dirigido por el ingeniero
alemán Germán Ave Lallemant, que invoca:
"Proletarios de todos los países, uníos".
Desde sus páginas se hará por primera vez
una interpretación, socialista científica,
de los sucesos que se desarrollaban en el
país.
Oficios Varios (o la "Sección Varias")
estaba formada por trabajadores de distintos
oficios, disperso por la ciudad y que no
tenía organización propias. Al producirse la
disolución de la primera Federación, la
Sección Varia realizó a fines de 1892 una
Asamblea en la que se propuso formar un
"Partido Obrero Sección Buenos Aires", que
el 14 de junio de 1894 inaugura su primer
local en la calle Chile 959 y decide cambiar
su nombre por el de Centro Socialista Obrero
"que usan en todas partes-dicen-los
verdaderos socialistas para diferenciarse de
los socialistas de estado, católicos, etc.".
Al poco tiempo ingresan allí, junto a
numerosos trabajadores, Payró, Schiaffino,
De La Cárcova, Juan B. Justo lo había hecho
en 1893.
Ese año de 1894 es rico en acontecimientos.
El 7 de abril, con la dirección de Juan B.
Justo, apareció La Vanguardia, "periódico
científico, defensor de la clase
trabajadora" y el más antiguo exponente del
periodismo político argentino. Al día
siguiente, el 8 de abril, los inmigrantes
socialistas italianos fundan el Fascio del
lavoratori, adherido al Partido Socialisto
Italiano y cuyo programa hacia propio. Los
franceses, por su parte, habían constituido
al grupo Les Egaux, iniciado en 1891.
El 1º de Mayo de 1894 La Vanguardia publica
el primer programa del Partido Socialista
Obrero Internacional adoptado por tres de
los cuatro grupos existentes: Agrupación
Socialista, Fascio del Lavoratori y Les
Egaux "con algunos agregados del programa
del Partido Obrero norteamericano…". También
en ese año, el 7 de diciembre, varios
jóvenes, entre los que se encuentran José
Ingenieros y Ángel M. Jiménez, fundan el
Centro Socialista Universitario.
El Centro Socialista Obrero decidió "llevar
la propaganda a los barrios industriales".
Así nación el Centro Socialista
Revolucionario de Barracas, y luego el de
Balvanera, el de Córdoba -inspirado por
Leopoldo Lugones-, el de Tucumán, el de
Quilmas, el de Toloso y el de Bahía Blanca,
entre los primeros.
EL CONGRESO CONSTITUYENTE
El Partido Socialista Obrero Internacional
tenía programa pero no tenía Comité Central.
Se lo creó en abril de 1895, a propuesta de
Les Egaux. El 13 de abril de ese año los 15
integrantes eligieron Secretario General a
José Ingenieros. En octubre de 1895, a
tiempo que deciden denominarse Partido
Socialista Obrero Argentino. Eligen el
primer Comité Ejecutivo, que integran Juan
B. Justo, José Ingenieros, Adrián Patroni y
Carlos Mauli, entre otros.
Atendiendo que para el 8 de marzo de 1896 se
ha convocado a elecciones, el Comité
resuelva la primera concurrencia electoral
"con candidatos propios, no aceptando
coaliciones con los partidos burgueses".
Obtiene 138 votos. La lista ha estado
integrada por Juan B. Justo, médico; Adrián
Patroni, pintor; Juan Scheafer, zapatero;
Germán Ave Lalleman, ingeniero; Gabriel
Abad, foguista. Inmediatamente después de
las elecciones es convocado el primer
Congreso que aprobó los Estatutos, la
Declaración de Principios y el Programa
Mínimo. Se realizó en el local del Worwaerts.
A Juan B. Justo, el fundador se debe la
redacción de aquellos documentos básicos,
que él mismo explicó como miembro de la
Comisión, analizando el por qué y para qué
del partido que se fundaba. Aunque no se han
encontrado las pruebas documentales, es
sabido que la Declaración de Principios fue
sometida por Juan B. Justo a la revisión de
Federico Engels poco antes de la muerte de
éste, ocurrida el 5 de agosto de 1895.
Así desde el movimiento obrero, impulsado
por éste, nacía el Partido Socialista. Por
entonces, los anarquistas, que negaban la
legitimidad a toda acción política,
competían con el Partido Socialista por la
adhesión de los trabajadores.
HISTORIA DEL
SOCIALISMO ARGENTINO (II)
Constituido el partido, incrementado el
número de organizaciones gremiales de
trabajadores, planteada "la cuestión
social", como se la llamaba, la reacción no
se hizo esperar. En noviembre de 1896, la
Unión Industrial Argentina, que agrupaba a
los poderosos industriales del país -casi
totalmente extranjeros- se dirigió al Poder
Ejecutivo Nacional proponiendo una ley de
expulsión de extranjeros a efecto de que "se
destierre a los perturbadores del orden
social" y "no se acepten las exigencias
pedidas colectivamente por los obreros de
uno o más talleres".en junio de 1899 la
proposición de la UIA fue retomada por el
Senador Miguel Cané, y su proyecto se
concretó, en 1902, como Ley 4.1444 años más
tarde, en junio de 1910, esa "ley de
residencia" -ley antiargentina, la bautizó
Carlos Sánchez Viamonte- fue completada por
la 7.029 denominada "ley de defensa social".
LOS ANARQUISTAS
En el movimiento obrero, el socialismo
coexistió con otra poderosa corriente: el
anarquismo. Buscaban parecidos objetivos,
pero los métodos de acción eran distintos.
La presencia de los anarquistas se manifestó
tempranamente con el periódico El
Perseguido, "Periódico anarquista. Aparece
cuando puede". Este movimiento recibió más
tarde los aportes propagandísticos de
Enrique Malatesta y Pietro Gori, dos
destacadísimos militantes italianos que
residieron largamente en la Argentina.
Desde el principio, anarquistas y
socialistas chocaron fuertemente. Los
socialistas llamaban "barullleros" a los
anarquistas y éstos denominaban
"adormideras" a los socialistas. Lo cierto
es que en torno a estas dos concepciones -a
la que se le sumó luego la corriente
"sindicalista"- giró la organización del
movimiento obrero hasta la década del 30,
alternativamente señalada por organizaciones
separadas o por congresos de fusión y
organizaciones únicas.
LA PRIMERA ESCISIÓN
El origen de la primera escisión en el
Partido Socialista se encuentra en el
Congreso Constituyente del Partido, en junio
de 1896. el motivo fue la oposición del
Centro Socialista Revolucionario de Barracas
-55 afiliados y sólo 27 con derechos
políticos- a la exigencia de la
nacionalización para elegir y ser elegido
dentro del partido, a la que ya se había
opuesto en ocasión de la elección de
candidatos para la primera concurrencia
electoral del partido, en marzo de 1896.
Es interesante reproducir la observación que
sobre el problema hacia Roberto J. Payró,
afiliado al partido y representante de
Tucumán en el Congreso Constituyente: "El
socialismo argentino está inspirado en la
misma tendencia que el socialismo europeo,
tiene las mismas aspiraciones, pero tropieza
con otras dificultades. Lo forman en su
mayor parte, extranjeros no bien
compenetrados con la alta idea que en él se
encarna y que no teniendo voto no se
naturalizan, haciendo ineficaz su esfuerzo,
que se mantiene puramente lírico".
La ortodoxa internacionalista del Centro
Socialista Revolucionario de Barracas generó
luego otra discrepancia y en agosto de 1898
se separó del partido. Luego con otros seis
centros constituyó, en noviembre de 1899, la
Federación Socialista Obrera Colectivista.
Invitada al tercer congreso del partido, el
20 y 21 de junio de 1900, se reincorporó.
EL PRIMER JALÓN
El primer triunfo electoral del Partido
Socialista Argentino fue la llegada de
Agustín Reynés al Consejo Deliberante de San
Nicolás, en las elecciones del 29 de
noviembre del 1903. Ingresó con 65 votos
-"de verdad", como decía La Vanguardia- por
mayor residuo.
El acto de juramento puede ser calificado
como de antología: primero protestó porque
el juramento era una violación a la
Constitución: después, como se lo quisiera
hacer jurar por Dios y por la Patria,
protestó del Dios y de la Patria en que él
no creía. Todo terminó con un "está bueno"
que cada uno interpretó a su manera. Durante
muchos años se siguió discutiendo si Reynés
había jurado o no.
Fue el primer concejal socialista de
América.
EL SEGUNDO JALÓN
El partido había obtenido 138 votos en las
elecciones de 1896, los había bajado a 105
votos en 1898, subió a 135 en 1900 y a 204
en 1902.
Para las elecciones del 13 de marzo de 1904
se aplicó el sistema electoral uninominal
por circunscripciones. El candidato del
partido por la circunscripción cuarta, La
Boca, fue Alfredo Lorenzo Palacios, afiliado
desde el 1 de septiembre de 1901. Obtuvo 830
votos y fue elegido Diputado Nacional, el
primer diputado socialista de América.
El ingreso de Alfredo L. Palacios al
Congreso Nacional significó una verdadera
revolución de las costumbres parlamentarias,
empezando por la modificación de la fórmula
del juramento. Sólo lo hizo por la Patria.
Llegó en carro y lo acompañaron los obreros,
que ingresaron a la barra y cantaron
canciones proletarias. El 9 de mayo de 1904
habló por primera vez: “Traigo los agravios
de la clase proletaria…”. Así inició la
legislación del trabajo y la legislación
protectora de mujeres y menores que
constituirá parte importante de la gran obra
parlamentaria del Partido Socialista.
LA SEGUNDA ESCISIÓN
La segunda escisión fue la de los
“sindicatos revolucionarios”, inspirados en
George Soler y Antonio Labriola y que tuvo
como introductores en nuestro país a
Gabriela L. de Conti y Julio A. Arraga. El
sindicalismo revolucionario hizo rápidamente
pie en el seno del partido, especialmente
entre los dirigentes gremiales y llegó
adelante una acción de oposición al
parlamentarismo, que desarrolló durante los
años 1903, 1904, 1905 y de apoyo a la lucha
estrictamente sindical. En el séptimo
Congreso, reunido en Junín del 12 a 15 de
abril de 1906, se los invitó, por 882 votos
contra 222, a que se constituyeran en “un
partido autónomo a fin de realizar la
comprobación experimental de su doctrina y
táctica”, lo que así hicieron.
EXPULSIÓN DE PALACIOS Y TERCERA ESCISIÓN
Palacios había sido elegido diputado por
cuatro años, esto es hasta 1908. en las
elecciones de 1906 el partido obtuvo 2136
votos, en las de 1908 los votos fueron 7462
y 5505 y llegaron a 7945 en las elecciones
de 1912, las primeras bajo el sistema de
Luis Sáenz Peña, el partido obtuvo dos
bancas parlamentarias que ocuparon en la
Cámara de Diputados, Juan Bautista Justo y
Alfredo Lorenzo Palacios. Un año más tarde,
en 1913, 46.376 votos incorporaron a Mario
Bravo y a Nicolás Repetto a la Cámara de
Diputados y a Enrique del Valle Iberlucea al
Senado de la Nación; éste fue así el primer
senado socialista de América.
Palacios no se había caracterizado nunca por
la disciplina partidaria. Apenas ingresado
había polemizado con Justo en torno a la
formación de Centros Obreros Liberales- que
Palacios propugnaba- para oponerse a los
Centros Obreros Católicos. Más tarde fue el
problema de los duelos y su concepto del
honor.
El Congreso Constituyente del partido había
tratado el tema y establecido la prohibición
a los afiliados para batirse a duelo, bajo
pena de expulsión. En 1914, el XII Congreso
realizado en Rosario consideró la propuesta
de tener por separados de hecho a quienes se
batieran, pero fue rechazada por 2.050 votos
contra 1.770 e inmediatamente suprimida toda
referencia al tema en los estatutos. Luego,
un voto general restableció el artículo.
LA HISTORIA DEL
SOCIALISMO (III)
Cuando Alfredo L. Palacios se alejó del
Partido Socialista, en 1915, después de que
le fuera negada la apelación que presentó
ante la agrupación, decidió también
renunciar a su banca de diputado nacional.
Sus ex compañeros del partido se la
rechazaron, pero él insistió en ella por dos
motivos: “Primero-dijo- porque las bancas
pertenecen al partido, no a nosotros, que
somos candidatos circunstanciales; y segundo
porque las renuncias que se firman deben ser
siempre indeclinables”. El joven
parlamentario – tenía 35 años- hacía culto
de su dignidad personal y de la corrección
política, una característica que lo acompañó
durante toda su vida. Sus más allegados
colaboradores fundaron entonces el Partido
Socialista Argentino, cuya vida fue efímera,
pues el propio Palacios no concedió
demasiada importancia a ese intento. Por el
contrario, nunca quiso enfrentarse a sus
antiguos compañeros y jamás atacó al que
había sido su partido. Fue por ello que el
21 de octubre de 1930 el Partido Socialista
lo invitó a reincorporarse nuevamente a sus
filas.
Apenas lo hizo, fue preso, pues acababa de
instalarse la dictadura de José Félix
Uriburu. Dos años más tarde, el voto popular
lo proclamaría Senador de la Nación.
LA ESCISIÓN DE LOS COMUNISTAS
La primera guerra mundial y la revolución
rusa generaron dentro del partido intensos
debates y posiciones disímiles cuyos efectos
se prolongaron hasta 1936.
Frente a la guerra hubo dos posiciones bien
definidas: una de ellas, que fue la de la
mayoría en el II Congreso Extraordinario del
28 y 29 de Abril de 1917, coincidía con la
posición del Grupo Parlamentario y del
Comité Ejecutivo que, atendiendo a los
efectos de la guerra submarina para el
comercio exterior argentino, propugnaba el
apoyo de
“cualquier medida”; la otra, de minoría,
podría calificarse de “pacifista e
internacionalista consecuente”. Triunfó la
propuesta de la minoría por 4.210 contra
3.577. Se produjo entonces la renuncia
colectiva del grupo parlamentario, la que
fue rechaza. Ello trajo la separación de los
denominados “internacionales”, preanuncio de
la escisión de los comunistas.
La guerra finalizó en 1918. Un año más tarde
fue creada la III Internacional que enfrentó
a la II Internacional, de tendencia
socialdemócrata, y adhirió a la revolución
soviética. La vida interna de todos los
partidos socialistas se vio sacudida por
grandes debates en torno del problema, y las
escisiones fueron produciéndose en todos
ellos.
En la Argentina el tema se debatió en el XV
Congreso, en San Nicolás, los días 9, 10 y
11 de noviembre de 1919 y, luego, en el IV
Congreso Extraordinario de Bahía Blanca, los
días 8.9 y 10 de enero de 1921. Este último
consideró dos despachos: ambos coincidían en
la separación de la II Internacional, lo que
fue aprobado por unanimidad, pero el de
minoría aconsejaba la adhesión a la III
Internacional, lo que fue rechazado por
5.013 votos contra 3.651. Después del
Congreso un importante sector se separó y
constituyó el Partido Comunista.
Como consecuencia del Congreso de Bahía
Blanca, el Juez Federal de esa ciudad, Dr.
Marenco, acusó al Senador Enrique del Valle
Iberlucea y pidió al Senado su desafuero. El
debato en el Senado duró tres días. La
defensa de Del Valle Iberlucea constituyó
una de las más hermosas piezas de la
historia parlamentaria. El “inicuo proceso”,
como se lo denominó, culminó con el
desafuero de Enrique Del Valle Iberlucea,
que murió pocos días después, el 30 de
agosto de 1921.
LOS INDEPENDIENTES
La escisión de los “independientes” se gestó
a fines de la presidencia de Alvear
(1922/1928) y maduró durante la segunda de
Yrigoyen (1928/1930), cuando las fuerzas
conservadoras se agruparon contra el
caudillo radical apoyando el futuro golpe
militar. En el seno del partido, un grupo de
dirigentes, encabezados por Antonio de
Tomaso y Federico Pinedo, procuró arrastrar
al Partido Socialista al frente conservador.
Jugaban aquí, también, celos y diferencias
personales que impulsaban a unos dirigentes
que creían que el partido no les asignaba el
lugar al que se creían merecedores. La
escisión se concretó en 1928, y en 1930 el
Partido Socialista Independiente obtuvo un
resonante triunfo en la Capital Federal,
recibiendo el apoyo de todo el electorado
anti-yrigoyenista. Luego del golpe, el nuevo
partido se incorporó a la Concordancia,
alianza política que cimentó el gobierno
fraudulento del general Justo, y aunque sus
dirigentes ocuparon puestos importantes en
el gobierno, el PSI perdió rápidamente
fuerza y se disolvió hacia 1935.
La escisión de los independientes y la lucha
contra ellos en el seno del partido,
permitió una definición interna más precisa
frente al gobierno de los radicales.
Yrigoyen y Juan B. Justo se entrevistaron
secretamente en 1927 y de esa reunión
resultó el retiro del proyecto socialista de
intervención a la provincia de Buenos Aires,
con lo que se asestó un duro golpe al
conservadorismo y a los contubernistas.
LOS SOCIALISTAS OBREROS
Como se ha podido ver, las escisiones en el
Partido Socialista han obedecido siempre a
problemas ideológicos y de táctica. En esa
denominación también encajan los denominados
“socialistas obreros”, escisión producida
después de XXII Congreso de Santa fe de los
días 24-27 de mayo de 1934. Sin embargo esa
escisión no se efectivizó hasta 1937. Los
disidentes procuraban insuflar nueva vida a
la tendencia obrera y combativa de un
partido que juzgaban excesivamente
anquilosado. El Partido Socialista Obrero
tuvo poca vida y sus integrantes o volvieron
al antiguo redil o ingresaron al Partido
Comunista.
DESPUÉS DEL ‘45
La Segunda Guerra Mundial colocó al país en
la ineludible situación de afrontar su
industrialización, dedicados sus
tradicionales proveedores a la fabricación
bélica. La mano de obra no fue provista por
la inmigración sino en ínfima medida y con
posterioridad a la guerra. El gran aporte lo
produjo la más grande migración interna,
verdadero éxodo rural de la población
trabajadora del interior de la República,
que se volcó sobre la Capital Federal y su
cordón industrial en busca de ocupación
permanente, de salarios justos y de mejores
condiciones de vida.
Los partidos tradicionales no comprendieron
las consecuencias políticas que este
fenómeno implicaba, y creyeron que la
sociedad política argentina podía dividirse
entre democráticos y autoritarios, o entre
partidarios locales de los “aliados” o del
“Eje”. El peronismo, en cambio, descubrió lo
que la situación tenía de nuevo y ofreció
una alternativa política a los nuevos
sectores trabajadores. De ese modo, muchos
dirigentes gremialistas socialistas, e
incluso militantes antiguos, emigraron hacia
el peronismo, mientras el partido se
enrolaba abiertamente en el antiperonismo.
Hacia 1952, un prestigioso dirigente,
Enrique Dickmann, propuso una apertura al
peronismo y, apartado del viajo partido,
fundó el Partido Socialista de la Revolución
Nacional, en el que se integraron otros
grupos que no provenían del socialismo y que
propugnaban un apoyo crítico al régimen. El
partido, en cambio, conservó su vieja
organización y postura antiperonista, aún
cuando podían advertirse en su seno las
discusiones que aflorarían más tarde.
LA DIVISIÓN DEL VIEJO TRONCO
Es evidente que en el partido seguían
conviviendo dos formas de ver y de
plantearse el socialismo. Una, se ajustaba
al origen europeo del movimiento en nuestro
país; la otra, pretendía lo que podía
calificarse como “un socialismo argentino y
para la Argentina”.
No se trataba de una cuestión de rótulos.
Había una diferente comprensión de la
realidad latinoamericana, del problema
imperialista, de los fenómenos de masas en
la historia argentina, del papel del estado
en los países dependientes. La contradicción
hizo crisis en 1958 y el viejo tronco
partidario se escindió en el Partido
Socialista Argentino y el Partido Socialista
Democrático. El transcurso del tiempo ahondó
las diferencias.
En el PSD se alinearon los herederos
naturales de la vieja conducción impuesta
por Nicolás Repetto después de la muerte de
Justo. Su principal figura –además de la
presencia patriarcal de Repetto- era Américo
Ghioldi, brillante orador y eximio
parlamentario de la década del 30. Junto a
él estrecharon filas antiguos dirigentes
como Jacinto Oddone, Teodoro Bronzini y Juan
Antonio Solari.
En el PSA se reagruparon los iniciadores de
la nueva línea, cuya primera piedra había
sido lanzada por Julio V. González en el
congreso celebrado en Mar del Plata en 1950,
al enfrentarse en una dura polémica con
Ghioldi. Muerto González esa bandera sería
recogida por Alicia Moreau de Justo, Carlos
Sánchez Viamonte, Ramón A. Muñiz, Emilio
Carreira y José Luis Romero, quienes
constituyeron el PSA contando con la
adhesión de Alfredo Palacios.
Esta ruptura, la más importante en la
historia del partido, se produjo luego del
Congreso celebrado en Rosario en 1958. Para
el tradicional electorado socialista la
confusión fue tremenda, pues la división
obligaba al principio a distinguir a un
grupo como PS (Secretaría Muñiz) y al otro
PS (Secretaría Solari). Luego vinieron los
aditamentos: el primero se llamó PS
Argentino y el otro PS Democrático.
El Partido Socialista Argentino levantó la
bandera de su “recuperación para la clase
trabajadora” y, en 1961 en la Capital
Federal, obtuvo 315.646 votos que llevaron a
la Cámara de Senadores a Alfredo L.
palacios. Sin embargo, ese mismo año, nuevas
disidencias afloraron. La Revolución Cubana
y el movimiento obrero, enrolado en el
peronismo, actúan para definir las
posiciones. Se separa un importante sector
del PSA, que constituye el Partido
Socialista de Vanguardia, el que entra en
rápida disgregación. Afectado por grandes
divergencias ideológicas y tácticas, sus
integrantes se dispersan: unos van al
peronismo, otros ingresan al Partido
Comunista, otros crean el Partido de la
Vanguardia Popular y otros se apartan de la
actividad política.
LA HISTORIA
DEL SOCIALISMO ARGENTINO (IV)
En 1963, Alfredo L. palacios accede –por
última vez- al Congreso Nacional,
encabezando nuevamente las listas del PS
Argentino, esta vez como diputado. Con esa
investidura moriría el 20 de abril de 1965 y
sus restos serían velados en el Salón Azul
del Parlamento, donde desfilaron para
despedirlo sus millares de seguidores.
En 1965, el PS Argentino sufre una nueva
escisión y se crea el PS Argentino
(Secretaría Coral). Este partido, a inicios
de la década del ’70, realizó acuerdos con
otros grupos políticos para formar el
Partido Socialista de los Trabajadores. El
PST se reconstruyó después de la dictadura
de 1976, como Movimiento al Socialismo; el
MAS, a su vez, se escindió en diversos
núcleos, siendo los más importantes, el
propio MAS, el Movimiento Socialista de los
Trabajadores y el Partido de los
Trabajadores Socialistas.
Por su parte, el PS Argentino (Secretaría
Jorge Selser), sin haber obtenido su
personería como partido nacional, realizó en
abril de 1972 una alianza con el Movimiento
de Acción Popular Argentino (MAPA) y los
grupos Evolución y Militancia Popular; dicho
acuerdo dio origen al Partido Socialista
Popular. El PSP sufrió tempranamente su
primera escisión cuando el mencionado Jorge
Selser y Simón Lázara, entre otros
dirigentes, conformaron el Movimiento
Socialista de Liberación Nacional, que se
incorporó al FREJULI impulsado por Juan
Domingo Perón. El MSLN se dividió, a su vez,
dando origen al Partido Socialista
Unificado, conducido por Simón Lázara.
Luego de que el Partido Socialista Popular
obtuviese su personería como partido
nacional, estalló en 1974 un conflicto entre
el sector proveniente del PS Argentino y el
sector originario en el MAPA. De esa forma,
el PSP quedó dividido en PSO (Secretaría
García Acosta –PSA-) y PSP (Secretaría
Estévez Boero –MAPA-).
En 1982, el sector del Partido Socialista
Argentino conducido por Víctor García
Acosta, decidió recuperar la sigla
partidaria PSA y constituirse como Partido
Socialista Auténtico. En dicho año,
coexistieron, con idéntico origen en el PS
Argentino, el Partido Socialista Unificado y
la Confederación Socialista Argentina. La
Confederación Socialista, que dirigía la
Dra. Alicia Moreau de Justo, había surgido
como reagrupamiento de dirigentes y
militantes socialistas que habían quedado al
margen de las otras estructuras partidarias.
A partir de su aparición, el Partido
Socialista Auténtico inició una política
tendiente a la reunificación de los sectores
provenientes del PS Argentino; dichas
gestiones terminaron exitosamente en 1984,
al realizarse un Congreso de Unidad entre el
PS Auténtico, el Unificaco y la
Confederación Socialista Argentina. El PSP
se presentó ante la justicia para solicitar
la prohibición del congreso, pero su
solicitud fue desestimada. En dicho congreso
se eligió una conducción nacional que
integraban, entre otros dirigentes, Enrique
Inda (PSA), Simón Lázara (PSU) y Héctor
Polino (CSA). Un sector de la CSA permaneció
al margen del acuerdo y se incorporó con
posterioridad, en 1988, junto con un grupo
de dirigentes del PSP de la provincia de
Córdoba.
En 1985, Simón Lázara y Héctor Polino
suscribieron la llamada Convergencia
Programática Nacional con el entonces
Presidente Raúl Alfonsín (UCR).
Posteriormente, Lázara fue candidato a
diputado por el radicalismo. Polino
permaneció en la Secretaría de Acción
Cooperativa de la Nación, afiliándose luego
al PS Democrático. Los afiliados
provenientes del PSU permanecieron
mayoritariamente en el PSA y el distrito
Santa Fe, que tramitó su personería jurídica
con el nombre de PS Unificado, cambió su
aditamento por el de Auténtico, dando
sustento a la construcción del PS Auténtico
– Orden Nacional.
El PSA obtuvo sus primeros reconocimientos,
sin oposición, en los distritos de La Pampa,
Chubut y Tierra del Fuego. Posteriormente,
tras vencer numerosas impugnaciones del PS
Popular y del PS Democrático, se constituyó
como partido nacional en 1989.
En 1995, el PSA se presentó a elecciones
sosteniendo la fórmula presidencial de Mario
Mazzitelli y Alfredo Fonseca. Varios centros
socialistas, de la provincia de Buenos Aires
enrolados en el PSP y en el PSD,
concurrieron a elecciones con la boleta del
Partido Socialista Auténtico, en
disconformidad con la política de alianzas
desarrollada por sus partidos. Luego de los
comicios, algunos de ellos permanecieron en
el PS Auténtico.
En el año 1999, el PSA se presenta a las
elecciones presidenciales, llevando como
candidato a Domingo Quarrachino y Amelia
Rearte. El PSP y el PSD se integran a la
“Alianza” y apoyan la fórmula De La Rua –
Álvarez. En el 2001, el PSD abandona la
“Alianza” y se incorpora al ARI (Elisa
Carrió), mientras que el PSP continúa en la
“Alianza” hasta pocos días antes de la caída
de De La Rua.
En el 2002, comienza una serie de reuniones
con los afiliados de base del PSP y el PSD
tendientes a reunificar el viejo Partido
Socialista. Este esfuerzo fue rápidamente
abortado por las dirigencias del PSP y PSD,
que realizaron mediante un Congreso en
Rosario la unidad de las dos fuerzas,
dejando fuera de dicho acuerdo al PSA.
Ante las elecciones convocadas para marzo
del 2003, el PSA levanta la fórmula
presidencial de Mario Mazzitelli – Adrián
Camps, mientras el PSD y el PSP deciden
apoyar la fórmula del ARI encabezada por la
Diputada Elisa Carrió.
Finalmente, los comicios se postergan para
el 27 de abril. El PSP y el PSD retiran su
apoyo a Elisa Carrió al obtener un fallo
favorable de la justicia electoral de la
capital Federal para presentarse con el
nombre de Partido Socialista sosteniendo la
fórmula presidencial Alfredo Bravo – Rubén
Giustiniani. El fallo judicial, de neto
corte político, disminuyó la posibilidad del
ARI y favoreció la concurrencia de dos
fórmulas peronistas a la segunda vuelta
electoral.
ANECDOTARIO
Y CURIOSIDADES
EL FRAUDE Y LOS PRINCIPIOS
Refiriéndose al fraude en las elecciones del
8 de marzo de 1896, la primera a la que
concurrió el Partido Socialista Obrero
Argentino, se dice en La Vanguardia del 14
de marzo de ese mismo año:
“Fue inútil mostrar documentos y
protestar de todas las maneras. Sólo al
candidato radical Crotto se le ocurrió un
remedio: se acercó a los socialistas y les
aconsejó que si otros habían votado con su
nombre, ellos votaran con el de otros”.
La Vanguardia, orgullosa, finaliza diciendo:
“Nuestros compañeros rechazaron semejante
proposición”.
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
Algunos partidos políticos poseen un
documento denominado Declaración de
Principios que explica su interpretación de
la realidad y las razones y objetivos que se
fija el partido al momento de constituirse.
En general, estas declaraciones han sido
elaboradas por el o los inspiradores de la
agrupación que se crea. No es un Programa ni
una Plataforma. Es la síntesis del
pensamiento partidario y sirve de rumbo
desde el momento mismo de la fundación del
partido.
El primer partido en la República Argentina
que tuvo una Declaración de Principios de
ese carácter, fue el Partido Socialista. Su
redactor fue el Dr. Juan B. Justo y la
aprobó el Congreso Constituyente de los días
28 y 29 de junio de 1986.
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS DEL PARTIDO
SOCIALISTA AUTÉNTICO
Redactada por Juan B. Justo y corregida por
Federico Engels.

DEFINICIÓN DE SOCIALISMO
de Juan B. Justo
El socialismo es la lucha en defensa y para
la elevación del pueblo trabajador que,
guiado por la ciencia, tiende a realizar una
libre e inteligente sociedad humana, basada
sobre la propiedad colectiva de los medios
de producción.
PARTIDO
SOCIALISTA AUTÉNTICO
El Partido Socialista Auténtico (PSA),
es un partido político argentino originado
en una de las dos ramas de la más importante
división que sufrió el Partido Socialista en
nuestro país, la que se produjo luego del
Congreso celebrado en Rosario en 1958.
Para el tradicional electorado socialista la
confusión fue tremenda, ya que la división
obligaba, en un principio, a distinguir a un
grupo como PS (Secretaria Muñiz) y al otro
con el nombre PS (Secretaria Solari).
Luego vinieron los aditamentos: el primero
se llamo PS Argentino y el otro, PS
Democrático.
No se trataba de una cuestión de rótulos.
Había una diferente comprensión de la
realidad latinoamericana, del problema
imperialista, de los fenómenos de masas en
la historia argentina, del papel del Estado
en los países dependientes. El transcurso
del tiempo ahondó las diferencias.
En el PSD se alinearon los herederos
naturales de la vieja conducción impuesta
por Nicolás Repetto después de la muerte de
Justo. Su principal figura –además de la
presencia patriarcal de Repetto- era Américo
Ghioldi, brillante orador y eximio
parlamentario de la década del 30. Junto a
él estrecharon filas antiguos dirigentes
como Jacinto Oddone, Teodoro Bronzini y Juan
Antonio Solari.
En el PSA se reagruparon los iniciadores de
la nueva línea, cuya primera piedra había
sido lanzada por Julio V. González en el
congreso celebrado en Mar del Plata en 1950,
al enfrentarse en una dura polémica con
Ghioldi. Muerto González esa bandera sería
recogida por Alicia Moreau de Justo, Carlos
Sánchez Viamonte, Ramón A. Muñiz, Emilio
Carreira y José Luis Romero, quienes
constituyeron el PSA contando con la
adhesión de Alfredo Palacios.
Esta ruptura, la más importante en la
historia del partido, se produjo luego del
Congreso celebrado en Rosario en el 58. Para
el tradicional electorado socialista la
confusión fue tremenda, pues la división
obligaba al principio a distinguir a un
grupo como PS (Secretaria Muñiz) y al otro
PS (Secretaria Solari). Luego vinieron los
aditamentos: el primero se llamo PS
Argentino y el otro PS Democrático.
El Partido Socialista Argentino levantó la
bandera de su "recuperación para la clase
trabajadora" y en 1961 en la Capital Federal
obtuvo 315.646 votos que llevaron a la
Cámara de Senadores a Alfredo L. Palacios.
Sin embargo, ese mismo año, nuevas
disidencias afloraron. La Revolución Cubana
y el movimiento obrero, enrolado en el
peronismo, actúan para definir las
posiciones. Se separa un importante sector
del PSA, que constituye el Partido
Socialista de Vanguardia, el que entra en
rápida disgregación. Afectado por grandes
divergencias ideológicas y tácticas sus
integrantes se dispersan: unos van al
peronismo, otros ingresan al Partido
Comunista, otros crean el Partido de la
Vanguardia Popular y otros se apartan de la
actividad política.
En 1963 Alfredo L. Palacios, accede –por
última vez- al Congreso Nacional,
encabezando nuevamente las listas del PS
Argentino, esta vez como diputado. Con esa
investidura moriría el 20 de abril de 1965 y
sus restos serian velados en el Salón Azul
del Parlamento, donde desfilaron para
despedirlo sus millares de seguidores.
En 1965 el PS Argentino sufre una nueva
escisión y se crea el PS Argentino (Sec.
Coral). Este partido a inicios de la década
del 70, realizó acuerdos con otros grupos
políticos para formar el Partido Socialista
de los Trabajadores. El PST se reconstruyo
después de la dictadura de 1976, como
Movimiento al Socialismo; él MAS a su vez se
escindió en diversos núcleos, siendo los más
importantes, el propio MAS, El Movimiento
Socialista de los Trabajadores y el Partido
de los Trabajadores Socialistas.
Por su parte el PS Argentino (Sec. Jorge
Selser), sin haber obtenido su personería
como partido nacional, realizó en abril de
1972 una alianza con el Movimiento de Acción
Popular Argentino (MAPA) y los grupos
Evolución y Militancia Popular; dicho
acuerdo dio origen al Partido Socialista
Popular. El PSP sufrió tempranamente su
primera escisión cuando el mencionado Jorge
Selser y Simón Lázara, entre otros
dirigentes conformaron el Movimiento
Socialista de Liberación Nacional, que se
incorporo al FREJULI impulsado por Juan
Domingo Perón. El MSLN se dividió a su vez,
dando origen al Partido Socialista
Unificado, conducido por Simón Lázara.
Luego de que el Partido Socialista Popular
obtuviese su personería como partido
nacional, estalló en 1974 un conflicto entre
el sector proveniente del PS Argentino y el
sector originario en el MAPA. De esta forma
el Partido Socialista Popular quedo dividido
en PSP –Secretaria García Costa- (PSA) y PSP
–Secretaria Estevez Boero- (MAPA).
En 1982, el sector del Partido Socialista
Argentino conducido por Víctor García Costa,
decidió recuperar la sigla partidaria (PSA)
y constituirse como Partido Socialista
Auténtico. En dicho año, coexistieron, con
idéntico origen en el PS Argentino, el
Partido Socialista Unificado y la
Confederación Socialista Argentina. La
Confederación Socialista que dirigía la Dra.
Alicia Moreau de Justo, había surgido como
reagrupamiento de dirigentes y militantes
socialistas que habían quedado al margen de
las otras estructuras partidarias.
A partir de su aparición el Partido
Socialista Auténtico inició una política
tendiente a la reunificación de los sectores
provenientes del PS Argentino; dichas
gestiones terminaron exitosamente en 1984 al
realizarse un Congreso de Unidad entre el PS
Auténtico, el PS Unificado y la
Confederación Socialista Argentina. El PSP
se presentó ante la justicia para solicitar
la prohibición del congreso, pero su
solicitud fue desestimada. En dicho congreso
se eligió una conducción nacional que
integraban, entre otros dirigentes, Enrique
Inda (PSA), Simón Lázara (PSU) y Héctor
Polino (CSA). Un sector de la CSA permaneció
al margen del acuerdo y se incorporó con
posterioridad en 1988, junto con un grupo de
dirigentes del PSP de la provincia de
Córdoba.
En 1985, Simón Lázara y Héctor Polino
suscribieron la llamada Convergencia
Programática Nacional con el entonces
Presidente Raúl Alfonsín (U.C.R.).
Posteriormente Lázara fue candidato a
diputado por el radicalismo. Polino
permaneció en la Secretaría de Acción
Cooperativa de la Nación, afiliándose luego
al PS Democrático. Los afiliados
provenientes del PSU permanecieron
mayoritariamente en el PSA y el distrito
Santa Fe, que tramitó su personería jurídica
con el nombre de PS Unificado, cambio su
aditamento por el de Auténtico, dando
sustento a la construcción del PS Auténtico
– Orden Nacional.
El PS Auténtico Obtuvo sus primeros
reconocimientos, sin oposición, en los
distritos de La Pampa, Chubut y Tierra del
Fuego. Posteriormente tras vencer numerosas
impugnaciones del PS Popular y del PS
Democrático, se constituyó como partido
nacional en 1989.
En 1995 varios centros socialistas, de la
Provincia de Buenos Aires enrolados en el
PSP y en el PSD, concurrieron a elecciones
con la boleta del Partido Socialista
Auténtico, en disconformidad con la política
de alianzas desarrollada por sus partidos.
Luego de los comicios, algunos de ellos
permanecieron en el PS Auténtico.
En el año 1999 el PSA se presenta a las
elecciones presidenciales, llevando como
candidato a Domingo Quarrachino. En el 2002
comienza unas series de reuniones con los
afiliados de base del PSP y el PSD
tendientes a reunificar el viejo Partido
Socialista. Este esfuerzo fue rápidamente
abortado por las dirigencias del PSP y PSD,
que realizaron mediante un Congreso en
Rosario la unidad de las dos fuerza, dejando
fuera de dicho acuerdo al PSA.
En el 2003, mediante un fallo vergonzante de
la Jueza Nacional, en primera instancia, con
competencia electoral Dra. María Servini de
Cubría, le otorga el nombre de Partido
Socialista a la fusión de los Partidos
Socialistas Popular y Democráticos, no
atendiendo los reclamos del PS Auténtico.
Ese mismo año se presentan a elecciones
presidenciales el PS, llevando el binomio
Alfredo Bravo – Raúl Giustiniani (obtuvo el
1,2% de los votos presentándose en todos los
distritos electorales) y el Partido
Socialista Auténtico Con la Formula Mario
Mazzitelli – Adrián Camps (0,37 % de los
votos emitidos, presentándose en sólo 11
distritos de los 24). NOTA: El Partido
Socialista Auténtico apeló el fallo de la
Jueza de Primera instancia ante la Cámara
Electoral, no habiendo, hasta la fecha
(15/11/2003), fallo al respecto.