“…..la mitad de la utilidad de la empresa, era
el subsidio energético que paga el
gobierno.”
Cristina Fernández de
Kirchner.
Estas palabras fueron
dichas por la Presidenta el pasado 25 de enero
de 2012, con motivo de su reasunción tras la
licencia motivada en su operación de tiroides.
Es interesante notar
como estas palabras se le pasaron por alto a 6,
7, 8. Resulta notable como el mecanismo
propagandístico del gobierno en sus umbrales más
bajos de honestidad intelectual, toma fragmentos
de quienes ellos califican como opositores (todo
el que no es oficialista subordinado es
opositor) y lo tergiversan. Hasta hacerle decir
al otro lo que nunca quiso decir.
No es este el caso.
La presidenta lo dijo y el contexto de la frase
no hace, sino, agravar el infortunio.
“…. La otra vez charlando con
el….la empresa más importante, una multinacional que
ustedes saben cual es. Este….en materia
de aceros, hacíamos los cálculos y la
mitad de la utilidad de la empresa, era el
subsidio energético que paga el gobierno.
La mitad de la utilidad. Así como eso, si lo
hacíamos con el cálculo de lo que es el costo
del combustible en Brasil. No estamos hablando
ni en Estados Unidos, ni en Europa. Con lo cual
vemos realmente que el vector energético, es un
vector también de competitividad de nuestra
economía.”
Dejo hilo para
cortar.
Diálogo. Ahora
sabemos que la presidenta habla con una
“multinacional”. No dijo con quien
hablo de esa empresa. Si con su principal
accionista, alguno de sus gerentes o una
representación de la misma. Es interesante notar
que la presidenta no habla con los partidos
políticos nacionales. Pero si con una
“multinacional”.
Utilidad y subsidio. Dijo,
además, de que asuntos hablo: de la utilidad y
del subsidio. La empresa gano plata, dinero;
tuvo ganancia, rentabilidad. Sabemos que la
mitad de esa “utilidad” la pago el gobierno. Es
decir el gobierno duplico la ganancia de una
empresa multinacional. ¿Con que recursos? Con
dinero público. Es decir dinero de todos. Quizás
ese subsidio sea parte del déficit fiscal de
2011. Dinero que se le resto a otro sector de la
sociedad (jubilados, salud, educación, obras
públicas, etc.) para duplicar la ganancia de
esta empresa.
¿Con quién hablo? La
presidenta no dio el nombre ni de sus
interlocutores ni de la empresa. “…ustedes
saben cual es” afirmo con tono
cómplice. Seguramente el auditorio que la
acompañaba en casa de gobierno sabría a que
multinacional del acero estaba refiriéndose.
Pero como la transmisión por televisión
(América, Canal 26, Crónica, C5N, Canal 9, TN y
la TV Pública ) incorporaba a una gran
audiencia, lo más probable es que mucha gente no
tuviera idea sobre el nombre de dicha empresa.
Si buscamos en
Internet podemos concluir que se trata de
Techint. Es apenas una conclusión. Copio lo que
dice Wikipedia:
Techint es
un grupo empresario argentinomultinacional con
sede central en Luxemburgo y operaciones
principalmente en Argentina, Bolivia,
Brasil, Canadá, Colombia, Ecuador, Estados
Unidos, Guatemala, Indonesia, Italia, Japón, México,
Perú, Rumania y Venezuela. A
la fecha, cuenta con más de 3500 proyectos en
más de 45 países. Se
dedica principalmente a la producción de acero.
Posee más de 100 empresas en todo el mundo, con
una plantilla fija de 49.000 empleados
repartidos por todos los continentes. Las dos
empresas más importantes del grupo Techint son Tenaris,
dedicada a la producción de tubos de acero con y
sin costura, y Ternium, dedicada a la producción
de aceros planos y largos. (Como se podrá
observar esta Pyme necesita de estímulos
estatales para mantener un margen razonable de
rentabilidad.)
Si esta es la empresa
convendrá asesorar correctamente a la Presidenta
Cuando cree que el subsidio
energético es un “vector también de
competitividad de nuestra economía”,
deja de lado algunos detalles que conviene
recordar. Buena parte de las inversiones de esta
multinacional fuera de la Argentina, provinieron
precisamente de nuestro país. Fundamentalmente
de créditos promocionales obtenidos en la banca
oficial, exención de impuestos, transferencia de
deuda privada externa a manos del Estado,
durante la dictadura… y ahora los subsidios de
la actual administración.
Dicen Jaime Fuchs y
José Carlos Vélez en su libro Argentina de
rodillas, que: “Hablar del grupo Techint es
hablar de patria contratista (grandes negociados
con las obras públicas), control monopólico de
la producción siderúrgica, y un sin fin de
compañías financieras, comerciales,
transportistas, etc. Se afilió al Consejo
Empresario Argentino –reducto de la derecha
recalcitrante- en los últimos años de la
dictadura.”
Otro párrafo: “No nos
olvidemos que de los 220 desaparecidos
agremiados a la Unión Obrera Metalúrgica, 75
trabajaban en Siderca, una subsidiaria de
Techint y ha trascendido que existía una
estrecha vinculación de los gerentes de la
empresa con la SIDE y el Cuerpo de Inteligencia
de Campo de Mayo, quienes seguían de cerca a los
trabajadores de la empresa.”
Durante el menemismo
la empresa multiplicó su facturación. Participo
del saqueo a los argentinos. En petróleo,
electricidad (generación, transporte y
distribución), ferrocarril, telecomunicaciones,
concesiones viales. Todas perlas para la
multinacional. Pero el diamante fue SOMISA
Sociedad Mixta Siderurgia Argentina (SOMISA)
creada bajo la inspiración del General Manuel
Savio. ¿Se acuerdan quien estuvo a cargo de
aquella privatización? Si “la primera ex alta
funcionaria condenada por enriquecimiento
ilícito” María Julia Alzogaray.
Conocí SOMISA desde
su interior en 1975. Era un orgullo para los
argentinos. Columna vertebral en la producción
de acero crudo y laminados. Una empresa que se
había levantado con capacidad de ingenieros,
técnicos y operarios argentinos. Con capital
propio. Concebida como parte de un plan integral
de desarrollo nacional soberano e independiente.
Su desenvolvimiento tecnológico ya era
manifiesto en aquel contexto y su potencialidad
era magnífica en el marco de un Proyecto
Nacional.
Atento a esto y
agravado por Malvinas, el imperio decidió ir a
fondo en el desguace del Estado. Era su manera
de restarle al pueblo argentino herramientas
estratégicas para el futuro. Así, mientras ellos
desarrollaban políticas imperiales nosotros nos
veíamos imposibilitados de desarrollar políticas
nacionales. Ahora el mercado iba a regular cada
una de nuestras actividades. El Estado iba a
cumplir el papel de subsidiaridad que tanto
había predicado José Alfredo Martínez de Hoz
durante los años sanguinarios de la dictadura.
“Hasta el hueso y sin anestesia” predicó el
riojano –hoy kirchnerista-. Y el dolor fue
tremendo para las poblaciones de San Nicolás y
Ramallo. Miles de trabajadores a la calle. Los
técnicos, los ingenieros, los obreros despedidos
deambulando con remises y poniendo kioscos con
las indemnizaciones supervisadas por el Banco
Mundial.
Los activos de SOMISA
fueron valuados en 2.153 millones de dólares por
el gobierno del PJ en los 90. Como había que
privatizar si o si (Consenso de Washington y
sumisión al Imperio); Techint pagó 140 millones
y 12,5 millones en títulos de la deuda externa
(Corrupción + Traición a la Patria ).
No. No debe ser esta
multinacional orgullo para nadie. No debería ser
motivo de ningún subsidio, bajo ningún pretexto.
Y nuestra presidenta tendría que revisar en su
sintonía fina, esta transferencia de recursos
del pueblo argentino a un Grupo Económico
Gigante, cuya historia esta salpicada por todas
y cada una de las peores prácticas, económicas y
humanas. Después de tantos años en el gobierno
lo debería tener más claro.
Mario Mazzitelli.
Secretario General Partido
Socialista Auténtico en Mov. PSur
Prensa: Gabriela
Papagni